Las ranas arbóreas, Scinax quinquefasciata, fueron introducidas accidentalmente en las Galápagos dentro
de alimentos y materiales importados y se establecieron en los humedales de la Isla Isabela en 1998.
Esto es preocupante pues, además de hacer imposible la preservación de Galápagos en su estado original
-en el cual no existían anfibios nativos-, al alimentarse de insectos las ranas ocasionan cambios porque
compiten con las especies nativas comedoras de insectos; o portan parásitos que pueden afectar a las
aves acuáticas. Sin embargo, las ranas no están presentes en todos los humedales de Isabela el mapa indica su
distribución en el año 2003. En general no se encuentran en lagunas en las que la salinidad es superior a
los 12 gramos por litro de agua salobre (un tercio de salinidad del agua marina), se reproducen durante todo
el año únicamente en agua estancada que contiene menos de 3 a 4 gr. de agua salobre (10% de agua marina).
La Fundación Charles Darwin y el Parque Nacional Galápagos están realizando varios estudios dirigidos al manejo y eventual erradicación de la rana en Galápagos. Los experimentos han mostrado que los renacuajos de S. quinquefasciata tienen pobre tolerancia a la salinidad. Los renacuajos empiezan a morir luego de 96 horas en una concentración del 19% de agua marina.
La salinidad en las lagunas varía ampliamente dependiendo de su localización y de la estación del año, los gusarapos se convierten en ranas únicamente en zonas favorecidas o en las temporadas cuando el suplemento de agua dulce provee buenas condiciones para ello. De acuerdo con estos resultados, la salinidad de las lagunas podría ser incrementada cuidadosamente con el fin de restringir la distribución de las ranas, como un paso previo para su eliminación.
Fuente: Fundación Charles Darwin y Parque Nacional Galápagos.