El costo
de efectuar el control en diez parcelas de 400 m2 formó la base de una estimación de los costos de controlarlo en toda la isla.
En las parcelas la densidad fue de 2100–24.000 tallos/ha (tallos con altura >150 cm) y de 55.000–138.000 tallos/ha (todas
las clases de tamaño combinadas). El control consistió en arrancar de raíz juveniles, y aplicar herbicida (mezcla de
metsulfuron metil y picloram) a tocones o a cortes de machete en la corteza de tallos mayores. Estos métodos son los
utilizados actualmente para combatir esta especie por las cuadrillas del Parque Nacional Galápagos.
Los costos (en horashombre, herbicida y US$) fueron relacionados con la densidad de tallos (todas las clases de tamaño combinadas); la densidad de tallos total (todas las clases de tamaño combinadas) fue el mejor factor determinante del incremento de los costos de control, más que la densidad de los tallos en alguna de las categorías de tamaño en particular. La regresión (usando todas las clases de tamaño combinadas) fue utilizada para crear modelos predictivos de los costos de control. Los costos variaron entre $14 a $2225 por ha, dependiendo de la densidad de los tallos. La cantidad de herbicida (kg de ingrediente activo/ha) que debe ser aplicada a rodales densos de quinina es más alta que la típica para controlar malezas en campos agrícolas. El costo para controlar todas las plantas de esta maleza en su rango actual conocido en la isla Santa Cruz (c. 11.000 ha) sería de c. US$1,65 millones.
Leer el artículo completo. Los resultados de un estudio sobre la metodología de control de quinine está en línea también, aqui.
Fuente: Fundación Charles Darwin. Agosto 2005.